Si tu empresa requiere evaluar la toxicidad de aguas residuales, efluentes, lixiviados, sedimentos o muestras de proceso, en ARVA podemos apoyarte con bioensayos de toxicidad aguda mediante Vibrio fischeri.
Contamos con equipo especializado, metodología normalizada y soporte técnico para interpretar los resultados de acuerdo con las necesidades de tu proyecto. Evalúa el efecto real de tus muestras y toma decisiones con información técnica confiable.
En el análisis ambiental, una muestra puede cumplir con ciertos parámetros fisicoquímicos y aun así representar un riesgo biológico.
Esto sucede porque muchos efluentes, lixiviados o extractos ambientales no contienen una sola sustancia, sino mezclas complejas de compuestos que pueden interactuar entre sí. Algunas sustancias pueden estar presentes en bajas concentraciones, otras pueden no estar completamente identificadas, y en conjunto pueden generar un efecto tóxico mayor al esperado.
Por eso, además de conocer “qué contiene” una muestra, también es importante conocer qué efecto produce. La medición de toxicidad aguda con Vibrio fischeri permite evaluar la respuesta biológica de una bacteria bioluminiscente ante una muestra, proporcionando información útil para proyectos ambientales, industriales y de cumplimiento.
A diferencia de un análisis químico tradicional, donde se cuantifican parámetros específicos, el bioensayo de toxicidad aguda evalúa la respuesta de un organismo vivo frente a la muestra.
La bacteria Vibrio fischeri, también conocida como Aliivibrio fischeri, emite luz de forma natural como parte de su metabolismo. Cuando se expone a una muestra con efecto tóxico, su actividad metabólica puede verse afectada y la emisión de luz disminuye.
Esa reducción de luz es medida por un luminómetro y se relaciona con el nivel de toxicidad aguda de la muestra.
En términos prácticos: si la muestra afecta a la bacteria, la luz disminuye. Y esa disminución se convierte en un dato medible.
La toxicidad de una muestra no siempre puede explicarse únicamente con parámetros como DQO, metales, pH, nitrógeno, fósforo u otros indicadores fisicoquímicos. Un bioensayo permite observar el efecto conjunto de la muestra, incluyendo posibles interacciones entre contaminantes. Este tipo de prueba puede ser útil cuando se requiere:
En ARVA, la medición de toxicidad aguda se realiza mediante el sistema BioLight Toxy bajo la norma NMX-AA-112-SCFI-2017, un luminómetro diseñado para análisis de toxicidad por bioluminiscencia.
Este equipo mide los niveles de luz de la bacteria marina Aliivibrio fischeri antes y después de su exposición a la muestra. Dependiendo del protocolo aplicado, los resultados pueden reportarse como porcentaje de efecto o como EC50/CE50.
Además, el uso del BioLight Toxy junto con los reactivos y consumibles BioLight permite evaluar efectos tóxicos, incluyendo posibles efectos sinérgicos en mezclas complejas.
La selección del sistema de medición es importante el método exige que cumplas con una serie de controles interno y verificación del desempeño analitico los cuales aseguran la trazabilidad del ensayo.
Por eso, en estudios donde los resultados pueden ser revisados por clientes, auditores o autoridades, no basta con que una prueba sea rápida; también debe contar con respaldo técnico suficiente para sostener la información generada.
El sistema BioLight Toxy cuenta con software integrado, almacenamiento de datos, lectura rápida y operación sin necesidad de computadora o tableta externa. Además incorpora condiciones de refrigeración y control requeridas para el método, así como lectura menor a 7 segundos y capacidad de trabajo en laboratorio o campo. Esto permite que el ensayo se realice bajo condiciones controladas y con un sistema diseñado específicamente para este tipo de medición.
El sistema BioLight Toxy cuenta con software integrado, almacenamiento de datos, lectura rápida y operación sin necesidad de computadora o tableta externa.
Además incorpora condiciones de refrigeración y control requeridas para el método, así como lectura menor a 7 segundos y capacidad de trabajo en laboratorio o campo.
Esto permite que el ensayo se realice bajo condiciones controladas y con un sistema diseñado específicamente para este tipo de medición.
Los resultados pueden expresarse principalmente mediante dos indicadores:
Representa la disminución de luminiscencia de la bacteria después de la exposición a la muestra, en comparación con un control.
Un porcentaje de efecto mayor indica una mayor respuesta tóxica de la muestra.
Es la concentración efectiva que genera un 50% de efecto en el organismo de prueba.
De forma general:
– EC50 baja = mayor toxicidad aguda
– EC50 alta = menor toxicidad aguda
Este valor permite comparar la toxicidad entre diferentes muestras, procesos, tratamientos o puntos de descarga.
El ensayo de toxicidad aguda con Vibrio fischeri puede aplicarse en distintas matrices ambientales e industriales, dependiendo del objetivo del estudio y del tratamiento previo de la muestra. Entre las aplicaciones más comunes se encuentran:
Aguas residuales.
Efluentes industriales.
Agua tratada.
Agua de proceso.
Lixiviados.
Extractos de sedimentos.
Elutriados.
Agua intersticial.
Muestras asociadas a procesos de tratamiento.
Soluciones químicas o mezclas.
Para que el resultado sea confiable, deben controlarse diferentes condiciones durante el ensayo.
Color y turbidez.
Salinidad
Tiempo de exposición
Reactivos y controles
En ARVA entendemos la complejidad de tus proyectos. Te ayudamos a evaluar el efecto real de tus muestras de agua, efluentes, lixiviados y sedimentos mediante el bioensayo con Vibrio fischeri, utilizando el sistema especializado BioLight Toxy bajo la norma NMX-AA-112-SCFI-2017. No solo analizamos tus muestras: te brindamos el soporte técnico necesario para interpretar los resultados y asegurar tu cumplimiento con la NOM-001-SEMARNAT-2021.
Si buscas evaluar aguas, sedimentos o lixiviados bajo la NOM-001-SEMARNAT-2021; déjanos tus datos, nuestro equipo está listo para asesorarte.
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